Ecografía

Durante el embarazo, se realizan un mínimo de tres ecografías. Estas nos permiten definir la edad del feto y la posible fecha de nacimiento. Estas también permiten al radiólogo estudiar el feto, su morfología y también diagnosticar anomalías o malformaciones eventuales, tales como los labios leporinos.

A lo largo de estas ecografías, el radiólogo toma medidas precisas de las diferentes partes del cuerpo del feto. Este protocolo, común para todos los radiólogos, permite diagnosticar la mayor parte de malformaciones. Sin embargo, estas ecografías no son infalibles. De hecho, dependiendo de la posición del feto durante la ecografía, ciertas anomalías puede que no sean visibles. Este es el caso a nivel facial, donde el feto puede esconder su cara con sus manos, haciendo imposible la detección del labio leporino.

La ecografía permite ver un labio leporino y medirlo. En caso de detección de un labio leporino, la operación puede programarse para cuando nazca. Es importante subrayar el hecho de que la medida del labio leporino en las ecografías no es predictiva del resultado post operatorio.

El diagnóstico del paladar hendido es más difícil. Puede haber signos indirectos, como la posición de la lengua. A menudo se puede evocar un paladar hendido, pero puede haber errores de diagnóstico.

Las diferentes ecografías

  1. Ecografía 2D
  2. Ecografía 3D
  3. Ecografía 4D